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El verano, un aliado para el dolor de huesos generalizado

Seguro que en más de una ocasión has oído decir que algunas personas experimentan una gran mejoría de salud en zonas más cálidas y secas, pero ¿será cierto o se trata solo de una leyenda urbana?

Enfermedades reumáticas como la artritis, la artrosis, la osteoporosis o las enfermedades primarias del hueso suelen tener un desenlace común: el dolor de huesos generalizado. Este dolor tiene, a su vez, un gran impacto en términos de movilidad y discapacidad.

Para evitar que estas patologías y sus síntomas se agudicen, los especialistas en enfermedades reumáticas aconsejan:

1.- Beber mucho líquido y evitar el consumo excesivo de alcohol. Este inhibe la producción de la hormona antidiurética, que es la responsable de regular y mantener los líquidos corporales, por lo que aumenta el riesgo de deshidratación.

2.- Llevar una adecuada alimentación que nos ayude a mantenernos en nuestro peso ideal.

3.- Hacer ejercicio físico, incluso en vacaciones, y siempre adaptado a las capacidades de cada persona.

“La actividad física y la contracción muscular favorecen la tonificación muscular y la estabilidad de las articulaciones, por lo que se constituye como uno de los mejores estimulantes que existen para la formación del hueso en el esqueleto”, explica el Dr. Jesús Tornero, jefe de sección de Reumatología del Hospital Universitario de Guadalajara.

4.- Tomar el sol con precaución. A pesar de que el verano trae consigo una serie de beneficios para los afectados por las enfermedades reumáticas, siempre se deben tomar precauciones respecto a la exposición al sol, como, por ejemplo, usar gafas de sol, crema solar con protección alta, entre otras.

Son consejos válidos para toda la familia, pero, en el caso de los pacientes con patologías reumáticas, adquieren mayor relevancia.

Beneficios del verano en los pacientes con dolor de huesos generalizado

Durante el verano, los afectados por las enfermedades reumáticas suelen encontrase mejor y sufren menos crisis y episodios de dolor. Según el Dr. Tornero, las personas que padecen osteoporosis por déficit de vitamina D son las que se ven más beneficiadas gracias a la radiación ultravioleta del sol.

La falta de radiación ultravioleta no solo favorece la osteoporosis, también las caídas y fracturas, que se suelen producir como consecuencia de una mayor debilidad muscular.

Tal y como señala el facultativo en una entrevista concedida a la comunidad de asociaciones de pacientes «Somos Pacientes», no es necesario exponerse directamente al sol. La radiación ultravioleta dispersa suele ser suficiente para activar la síntesis de vitamina D.

Asimismo, señala que el calor facilita la dilatación de los vasos sanguíneos por la relajación del músculo de la pared vascular y el tratamiento de la inflamación.

Pero llegados a este punto, es importante hablar de las excepciones, y es que no todas las enfermedades reumáticas se benefician de la radiación solar. En el caso del lupus eritematoso sistémico, el sol puede convertirse en el desencadenante de algún brote de la enfermedad.

Ayuda contra el dolor de huesos generalizado

Cuando el calor no es suficiente para acabar con el dolor de huesos, las personas afectadas por las enfermedades reumáticas pueden recurrir a una ayuda extra: el uso de ActiPatch®.

Este microdispositivo terapéutico portátil funciona mediante campos electromagnéticos que penetran directamente en el foco del dolor. No solo reduce la inflamación y las molestias en músculos y articulaciones, también restaura las células que han resultado dañadas.

ActiPatch® es fino, discreto y ergonómico, por lo que se puede llevar puesto día y noche con total comodidad hasta notar un alivio del dolor.

Puedes comprar tu ActiPatch® en farmacias o a través de nuestra tienda online www.actipatch.es

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